Colombia se prepara para una nueva jornada de movilizaciones sociales tras el llamado del presidente Gustavo Petro, quien convocó a la ciudadanía a manifestarse en respaldo al decreto que fijaba un aumento del 23,7 % en el salario mínimo para 2026, suspendido provisionalmente por el Consejo de Estado. La decisión judicial frenó la aplicación del incremento, generando una fuerte reacción desde el Ejecutivo. El mandatario ha planteado que las marchas podrían extenderse de manera permanente como mecanismo de presión y defensa de lo que considera una medida clave para la protección del poder adquisitivo de los trabajadores colombianos. Bogotá, punto central de las concentraciones En Bogotá, las movilizaciones están previstas en la Plaza de Bolívar y en las principales plazas de la ciudad. Desde primeras horas se han reportado concentraciones y bloqueos en el Centro Administrativo Nacional (CAN). Los bloqueos también han impactado la movilidad en la Calle 26, uno de los principales corredores viales de la capital, generando congestión y retrasos en el transporte público y privado. Un pulso entre Ejecutivo y justicia El escenario abre un nuevo capítulo en la tensión entre el Gobierno Nacional y las altas cortes, en medio de un debate sobre la competencia y los alcances de las decisiones administrativas relacionadas con el salario mínimo. Mientras sectores sindicales respaldan la convocatoria, gremios empresariales y analistas advierten sobre los efectos económicos y jurídicos que podría traer una confrontación institucional prolongada. El país entra así en una etapa de alta expectativa social y política, a la espera de nuevas decisiones judiciales y del desarrollo de las jornadas de movilización anunciadas. Navegación de entradas Bogotá impulsa bachillerato flexible y gratuito para vendedores informales y comerciantes. Inauguran el nuevo Hospital de Usme.